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Impacto de la pandemia del COVID-19, en el derecho a la libertad religiosa

22 de abril de 2021
Imagen:

OAC

Alrededor del 67% de la población mundial, unos 5.200 millones de personas, viven en países

Donde se producen graves violaciones de la libertad religiosa, entre ellos los más poblados del planeta: China, India y Pakistán. En muchos de estos las minorías religiosas son las más atacadas. Es una de las estadísticas que evidencia el informe sobre la” Libertad Religiosa en el Mundo” de 2021, elaborado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), donde señala que la libertad religiosa se viola gravemente en uno de cada tres países.

Según este informe, presentado oficialmente en Roma y en varias ciudades principales, incluida Bogotá, el pasado martes 20 de abril de 2021, se evidencia que entre 2018 y 2020 no se respetó este derecho fundamental en 62 de los 196 países del mundo.

Abuso de la tecnología digital

El Informe también muestra, entre otros aspectos, otra nueva tendencia: el abuso de la tecnología digital, las redes cibernéticas, la vigilancia masiva basada en la inteligencia artificial (IA), y la tecnología de reconocimiento facial para aumentar el control y la discriminación en algunas de las naciones con el peor historial de libertad religiosa.

Esto es evidente en China, donde el Partido Comunista Chino ha estado oprimiendo grupos religiosos con la ayuda de 626 millones de cámaras de vigilancia con IA y escáneres de teléfonos inteligentes. Los grupos yihadistas también están utilizando la tecnología digital para la radicalización y el reclutamiento de seguidores.

Según otros datos, la investigación mostró que en 42 países (el 21% del total), apostatar o cambiar de religión puede acarrear graves consecuencias legales y/o sociales que van desde el ostracismo familiar hasta la pena de muerte.

Pandemia Vs. libertad religiosa

La investigación también aborda el profundo impacto de la pandemia del COVID-19 en el derecho a la libertad religiosa.  Ante la magnitud de la emergencia, los gobiernos han considerado necesario imponer medidas extraordinarias, aplicando en algunos casos limitaciones desproporcionadas al culto religioso, en comparación con otras actividades seculares.

En algunos países como Pakistán o India se ha negado ayuda humanitaria a las minorías religiosas. Especialmente en las redes sociales se utilizó la pandemia como pretexto para estigmatizar a ciertos grupos religiosos por ser supuestamente los causantes o propagadores del COVID-19.

En Occidente, cita el informe, ha habido un aumento de la “persecución educada”, un término acuñado por el papa Francisco para describir cómo las nuevas normas y valores culturales entran en profundo conflicto con los derechos de libertad de conciencia individuales y marginan a la religión “a los recintos cerrados de iglesias, sinagogas o mezquitas”.

Orar, Ayudar, Informar

Más detalles sobre este informe y el contexto de Colombia y cómo estamos llegando paso a paso a la violación de este derecho fundamental, de la libertad religiosa, cuando ocurren protestas, marchas y actos vandálicos contra parroquias y templos católicos en Bogotá y otras ciudades del país. Nuestra invitada especial, María Inés Espinosa Calle, directora ejecutiva de ACN Colombia a continuación:

Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones
Invitado Especial: María Inés Espinosa Calle
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