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Generación de dinámicas para poder ayudar

Articulación de ayudas, comunicación de necesidades, coordinación de voluntarios, recolección de donaciones y logística de entregas son algunas de las acciones que el…

Porque durante esta cuarentena, las 296 parroquias que hacen parte de la arquidiócesis de Bogotá, además de beneficiar a quienes comúnmente apoyan, han conformado una red de ayuda grande, solidaria y generosa para distribuir mercados a la población más vulnerable de la ciudad.

Las donaciones provienen de personas que de manera bondadosa se han desprendido de lo que tienen para compartir y otras ayudas vienen de comunidades religiosas, empresas, organizaciones, movimientos laicales y fundaciones. 

Rastreamos las necesidades

El Banco de Alimentos de Bogotá, como intermediario, ha sido un organismo fundamental en el proceso de ayuda en la entrega, a gran escala, de productos en las ocho vicarías que territorialmente conforman la arquidiócesis, las diócesis urbanas y las diferentes parroquias.

El Centro de Dimensión Social de la arquidiócesis de Bogotá también se ha unido al trabajo de coordinación de donaciones y entregas que lideran las diferentes Secretarías del gobierno local como la de Integración Social y Derechos Humanos, siendo mediador y garante en la recepción y remisión de auxilios con destino a los proyectos humanitarios de la Alcaldía Mayor.

Línea de la Esperanza

Pero no solo las ayudas son de carácter material o económico, también y teniendo en cuenta lo dicho por el papa Francisco sobre la misión de la Iglesia de curar y cuidar, la arquidiócesis de Bogotá y la Fundación Víctimas Visibles, han dispuesto la “Línea de la Esperanza”, con el objetivo de brindar orientación espiritual, psicológica o familiar a quienes lo requieran. Funciona todos los días de la semana y únicamente se debe ingresar al sitio web de la arquidiócesis, www.arquibogota.org.co, donde se encuentran los listados de los profesionales y sacerdotes con sus contactos telefónicos. 

Quien desee ser escuchado en estos tiempos de confinamiento, aquí puede encontrar un receptor, en el apostolado de la oreja o escucha y de manera gratuita.

Monseñor Jaime Alberto Mancera habla con propiedad y serenidad, de los corazones bondadosos y generosos ante esta situación de necesidad que se siente latente en la ciudad. “Y, es que la providencia de Dios es infinita, siempre llega algo, se contacta alguien o un benefactor decide donar”, asegura.

A continuación, entrevista completa como invitado especial, monseñor Jaime Mancera, Director del Centro de Dimensión Social de la arquidiócesis de Bogotá, y párroco desde hace dos años en la parroquia Espíritu Santo:    

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