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Un caballero alegre, amable y sencillo

30 de agosto de 2021

Así recuerda monseñor Julio Solórzano, Vicario Episcopal de la Inmaculada Concepción al padre Alberto Ducuara, quien falleció el pasado 13 de agosto a sus 89 años.

El padre Alberto Ducuara nació en Ibagué (Tolima) el 1° de agosto de 1932, realizó sus estudios primarios en el Colegio San Roque de Ibagué. Posteriormente, ingresó al Seminario menor de los padres Montfortianos en Choachí (Cundinamarca) y culminó sus estudios de filosofía y teología en 1958 en el Seminario mayor de los padres Montfortianos en Albán (Cundinamarca).

Fue ordenado como sacerdote el 7 de septiembre de 1959 por monseñor Francisco José Bruls e incardinado para la Arquidiócesis de Bogotá mediante en septiembre de 1981.

Su trabajo pastoral en nuestra Arquidiócesis fue amplio:

  • Vicario Parroquial en Nuestra Señora de Belén - 1973
  • Párroco en Nuestra Señora de Belén - 1973
  • Vicario Cooperador en San Lucas – 1975
  • Capellán Colegio San José - 1976
  • Capellán Hospital San José - 1982
  • Vicario Sustituto en San Roque -1982
  • Párroco en San Clemente Mártir y la Transfiguración - 1984
  • Párroco En Santa Matilde - 1986
  • Párroco En María Reina - 1996
  • Vicario Parroquial En La Catedral De Bogotá - 1998
  • Párroco En Nuestra Señora De Las Angustias -  2000
  • Vicario Parroquial En Santa Águeda - 2004
  • Párroco En María, Madre De Dios - 2005
  • Adscrito En Santos Cosme Y Damián - 2007

Actualmente, se encontraba como emérito. Es recordado por ser un sacerdote sencillo, amable y acogedor “Alberto fue un caballero, pero no solo un caballero sino un caballero alegre, sencillo, un hombre que sin aspavientos iba marcando a su paso la presencia de Dios en él, un hombre amable, acogedor, disponible, sencillo celebramos la eucaristía de hoy para dar gracias por él”. Indicó monseñor Julio Solórzano, Vicario Episcopal Territorial de la Inmaculada Concepción, durante la celebración de las exequias del padre Ducuara el pasado 15 de agosto.

Así mismo, monseñor Solórzano invitó a todas las personas a agradecer el misterio del padre Alberto “No hay azar en la vida de los creyentes todo es acción de Dios y ÉL ha querido que nos hayamos encontrado en la vida, y hoy tenemos la tristeza, pero también el gozo de cerrar juntos la presencia de alguien significativo en nuestras vidas, por eso los invito a agradecer el misterio de Alberto, su vida, su estilo de ser persona”.

El padre Alberto Ducuara fue llamado a la Casa del Padre el pasado 13 de agosto. Sus exequias se realizaron en la parroquia Nuestra Señora de las Lajas.

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