FAMIG: Más que un techo, dignidad y esperanza para los migrantes en Bogotá


“Parece que estuviéramos reviviendo episodios ya vividos. La migración no cesa, aunque a veces no se vea en las calles. Hay una migración más oculta, y allí estamos como Iglesia”, asegura monseñor Rubén Darío Hernández, director ejecutivo de FAMIG.
Rostros y cifras que revelan la magnitud de esta obra humanitaria
Durante el 2024, más de 35.000 migrantes arribaron en la capital colombiana, y desde el FAMIG se acogieron, como un gesto de fraternidad concreta a:
• 24.000 personas con apoyos solidarios: alimentación, kits de aseo y ayudas humanitarias.
• Cerca de 12.000 personas se vincularos a procesos de capacitación en el CEPCA, un centro de formación en Ciudad Bolívar que busca reconstruir proyectos de vida.
• Más de 11.000 migrantes recibieron atención psicosocial y jurídica de la mano de trabajadores sociales, abogados y psicólogos.

“Estas cifras no son simples estadísticas, son historias de dolor, esperanza y resiliencia. Son vidas tocadas por la solidaridad y por el entendimiento profundo de que en cada migrante está el rostro de Cristo”, precisa monseñor Rubén Darío.
Estos esfuerzos se concretan en espacios como los Centros de Atención CAMIG I y II, el centro de formación en Jerusalén (Ciudad Bolívar) y los equipos de voluntarios en la Terminal de Transporte de Bogotá.

Esperanza en tránsito: así acoge la Iglesia a los migrantes en la capital
La hermana Valdete Wilemann, secretaria ejecutiva de FAMIG, lo expresa con claridad: “No se trata solo de ofrecer una colchoneta o un plato de comida. El migrante es un hijo amado de Dios, y debe recibir un trato digno”.

Actualmente, el alojamiento temporal CAMIG II, ubicado en el barrio San Bernardo, en el centro de Bogotá, junto a la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, se encuentra en remodelación con miras a ampliar su cobertura, pasado a una recepción y atención de entre 40 a 60 personas.
Solo el año pasado, indica la religiosa scalabriniana, este espacio atendió a 2.500 migrantes, brindándoles cinco comidas diarias, acompañamiento espiritual y atención psicosocial.
Una obra que necesita manos y corazones dispuestos
El trabajo es inmenso, pero también la necesidad. “El voluntariado en Colombia está en deuda”, insiste monseñor Hernández, quien hace un llamado a pensionados, jóvenes y profesionales a sumarse a la causa. “Necesitamos manos. Todos tenemos algo que dar: tiempo, talento o un gesto de apoyo”.
Bingo de la solidaridad: una cita con la esperanza
Con el propósito de fortalecer esta misión, FAMIG invita al Bingo de la Solidaridad, que se realizará el sábado 6 de septiembre de 2025, de 2:00 a 6:00 pm, en el Seminario Conciliar de Bogotá (Av. Cra. 7 # 93a-50).
• Valor de la boleta: $30.000 (incluye un cartón de bingo, almojábana o mantecada y bebida).
• Premio mayor: $1.000.000 en la tercera ronda, además de bonos, dinero en efectivo y artículos especiales.
• Agenda cultural: música, baile, integración familiar y la “Hora Loca Migrante”.
• Venta de comidas típicas como lechona, papas y sándwiches.
“Será una tarde para compartir, visibilizar nuestra obra y recaudar fondos para seguir abrazando a quienes más lo necesitan”, afirma monseñor Hernández.

Adquiere las boletas a través de las redes sociales @famigcolombia o del WhatsApp 3126403804.
También podrán comprarlas en el lugar el día del evento.
Una Iglesia que no es indiferente
El mensaje es claro: acoger, proteger y promover a los migrantes no es un gesto opcional, sino un compromiso evangélico. Como recuerda monseñor Rubén Dario, “no podemos ser indiferentes a esta realidad. Bogotá, como la Iglesia universal, está llamada a mantener viva la esperanza”.
Nota relacionada: Bendición e inauguración de la nueva sede del Centro Pastoral y de Capacitación (CEPCA)
A continuación, conozca detalles sobre esta obra arquidiocesana y la manera de sumarse a estas acciones por la diginidad humana:
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