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Opinión

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Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia

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Al finalizar el semestre de la Escuela de Líderes Católicos, los jóvenes fueron invitados a plasmar sus experiencias en ensayos. Este es de la estudiante Natalia Agudelo

Queridos amigos y hermanos:

 

       Quisiera comenzar esta carta haciendo eco a  las palabras de nuestro amado papa Francisco en su discurso a los jóvenes del mundo entero en la Jornada mundial de la juventud de Río 2013, donde él nos exhortó a ser santos de jeans y tenis, que comen pizza y pasean con sus amigos, pues este es nuestro primer llamado, es nuestra vocación universal (CIC#2013) nuestra juventud no debe ser nunca impedimento para caminar hacia la santidad, todo lo contrario, que con nuestra vida, siendo cristianos y personas auténticas  sepamos contagiar la alegría de quien es la verdad revelada en nuestra historia: Jesús, aquél que nos ha enseñado cómo se es el mayor líder y revolucionario de toda la historia, desde el sufrimiento de la santa cruz.

En aquella ocasión  también nos dijo el papa Francisco: “los jóvenes en la calle son jóvenes protagonistas del cambio, por favor no dejen que otros sean los protagonistas del cambio”(2013) me permito retomar esta frase porque considero que sus palabras son más actuales hoy, que en aquel entonces; nos enfrentamos a una pandemia, algo de lo que muchos de nosotros no hubiéramos imaginado vivir jamás, estas palabras debieran retumbar fuertemente en nuestro corazón, para que, movidos a la luz del evangelio y del Espíritu Santo seamos capaces de hacer, movernos, desacomodar nuestra rutina a ejemplo de nuestra madre María de la manera que se nos está permitido debido al confinamiento, en estos meses hemos visto como cientos de nuestros hermanos han aceptado el reto del cambio, un cambio positivo que refresque este tiempo, a través del uso de las nuevas tecnologías, pero también poniendo a prueba la evangelización liberadora de la doctrina social de la iglesia.

"Abrazar su cruz es animarse a abrazar las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar"(Papa Francisco, 2020, p.25).

Por eso hoy Cristo nos anima a ti y a mí en palabras de San Alberto Hurtado a ser: “fuego que prende otros fuegos “aquellas almas de hombres y mujeres que contagian el calor de su vida recta, entregada, donada a los demás, una vida que  muere así mismo por amor al otro a ejemplo de Jesús, el llamado del mundo actual que grita por algo de amor y misericordia nos invita a ser pan que se parte por el otro, que se tritura, comparte, reparte para alimentar y saciar el hambre de nuestros hermanos ¿tú joven, estás dispuesto a hacer lo mismo?¿a qué te llama a ti desde tu rol en la sociedad?  preguntarnos a qué nos llama Dios desde nuestro papel de estudiantes, de profesionales, de trabajadores, empresarios, desde nuestro rol más importante, el ser hijos de Dios y hermanos de todos los hombres, porque al final del día todos somos hermanos y también todos somos responsables de rescatar y salvaguardar la dignidad de nuestros hermanos.

En especial de aquellos hermanos nuestros más pequeños, desprotegidos e indefensos; si nos ponemos a pensar son muchos los que están en esta situación, no sólo aquellos hombres que viven en las periferias sino aquellos seres humanos que están vivos entre nosotros, pero para la sociedad son invisibles, no sólo su existencia sino también sus derechos, aquí me refiero al hermano no nacido que está en peligro de ser abortado, desechado como un "producto indeseable" a quien se le niega constantemente por medio de los medios de comunicación y figuras políticas su dignidad de personas e hijos de Dios.

Es increíble conocer como una entidad que  debería prestar servicios de salud para garantizar el derecho a la salud, preste "servicios médicos" en telemedicina en lo que denominan "salud sexual y reproductiva/Covid19" para llevar a cabo abortos disfrazados con el elegante nombre de IVE (Interrupción voluntaria del embarazo) bajo la desafortunada sentencia C-355 de 2006, ¿en qué momentos como ciudadanos dejamos que esto sucediera?¿cómo permitimos que la dignidad de nuestros hermanos se viera ultrajada y negada? pues no existe el derecho a matar nuestros hijos, existe sólo el derecho a la vida y como hermanos deberíamos defender la vida hasta con nuestra propia vida, citando la santa palabra de Dios "nadie tiene  mayor amor que el que da su vida por sus amigos" Jn 15:13 que estas líneas  puedan animarnos hoy y todos los días a defender la vida y dignidad de todos nuestros hermanos y especialmente de los más pequeños, aquellos que no tienen voz, pero que sí tienen derechos.

Si abordamos la cuestión de ser testimonio desde nuestras labores cotidianas y desde las cosas más sencillas, podríamos remitirnos a una gran frase de San Ambrosio  que decía: "Eso que guardas y no usas, se lo robas a los pobres" aquel santo nos recuerda que Dios no nos da a administrar riquezas para aumentar nuestro patrimonio, lujos y decoro sino que es siempre una invitación a aumentar nuestra generosidad, nuestro compartir con el hermano necesitado, en medio de esta nueva realidad ¿tendremos cosas que no utilizamos en nuestro armario, en  nuestra alacena, en el famoso lugar de sanalejo de nuestras casas? porque recordemos que es ahí cuando logramos hacer un pequeño cambio, una pequeña revolución en la vida de nuestra ciudad, nuestros barrios y pueblos.

Santa Madre Teresa de Calcuta tuvo una recordada frase "la falta de amor es la mayor pobreza del ser humano" (Norfipc, 2020) reconociendo que como dice San Pablo "si me falta amor nada soy" (1Cor 13:1) nuestro sumo pontífice nos invita a que seamos nosotros quienes  tengamos la valentía de confortar los corazones de tantas personas desplazadas a causa de las guerras e injusticias (Papa Francisco,2020,p.35) recordemos que la sagrada familia de Nazareth fue inmigrante, atravesó las fronteras de su país, fueron extranjeros en Egipto y luego fueron extraños en Belén y que estando allí, supieron lo que era la indiferencia y la falta de solidaridad por parte de los habitantes de Belén, por eso hoy podemos pensar y preguntarnos ¿cuántas familias de Nazareth andan en mi ciudad, en mi barrio? ¿a cuantas familias de Nazareth he podido ayudar desde mis posibilidades? y que independientemente de nuestra respuesta reconozcamos con amor y con sentido de corresponsabilidad que en cada migrante, desplazado, refugiado está el rostro de Jesús que suplica nuestra ayuda, un vaso de agua, comida, ropa en buen estado y seamos nosotros los protagonistas de ese cambio. 

Nuestro Papa también nos invita a pensar en nuestros campesinos, agricultores que no paran de labrar la tierra para producir el alimento que llega a nuestras ciudades y finalmente se sirve en nuestra mesa (Papa Francisco, 2020, p.39) pues son ellos quienes hacen parte del grupo de los verdaderos héroes de lo cotidiano, que con su esfuerzo diario alimentan a todo un país, a todos nosotros sin discriminar nada y que en cambio en ocasiones cuando están en las grandes ciudades son despreciados.

Pero también el interpela nuestro corazón recordando que hay todavía una pandemia peor, la pandemia de la indiferencia y exclusión (Papa Francisco, p.45) que como leíamos en el párrafo anterior nos divide, separa de maneras injustas e irracionales de nuestros hermanos y el papa Francisco (2020) recalca que una emergencia como esta es derrotada con los anticuerpos de la solidaridad y la corresponsabilidad, como en el génesis "¿Dónde está tu hermano?" (Gn 4:9), que juntos podamos dar respuesta eficaz a esta pregunta en medio de esta situación actual y vivamos activamente estos anticuerpos en nuestras familias, comunidades, grupos, parroquias y ciudades. Nuestra amada Iglesia nos enseña que a la luz de la doctrina social de la iglesia a que los bienes, riquezas sean compartidos de manera justa y sabia reconociendo el valor y la dignidad humana de nuestros hermanos, esta invitación y deber cristiano se ve vivamente reflejado en el capítulo segundo del libro de los Hechos de los apóstoles "las primeras comunidades cristianas, los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno" (Hch 2, 44-45), cuánto tenemos por aprender y aplicar en nuestra vida este ejemplo de los primeros cristianos, es necesario preocuparnos por volver a aquellos comienzos, a  aquellas raíces para que desde ahí labremos un presente y con él un futuro más justo más humano, alejado de la mentira del pecado.

El mensaje de nuestro Papa y la invitación de nuestra madre iglesia  en la doctrina social de la iglesia se podría resumir o al menos su esencia, en la siguiente cita bíblica de Mateo, la misma que fue lema oficial de la jornada mundial de la juventud Cracovia 2016 "Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5:7 / Francisco, 2015).Vemos como este tesoro de la doctrina social de la iglesia aplicada efectiva y sabiamente en los diferentes ámbitos de la persona humana son una respuesta y luz verdadera para los retos de esta nueva humanidad.

A Propósito de la misericordia, nuestro sumo pontífice cita una conversación de la apóstol de la divina misericordia Santa Faustina Kowalska con Jesús, la cual dice: “Señor a menudo abusan de mi bondad, y Jesús le respondió: “No importa hija mía, no te fijes en eso, tú sé siempre misericordiosa con todos”, encontrado en el Diario de Santa Faustina, el 24 de diciembre de 1937 (como se citó en Francisco, 2020, p.55) en ocasiones podemos sentir esto como injusto, que incluso debiera existir una “recompensa” pero es bueno saber que Dios mismo debe ser nuestra mayor recompensa, en gratitud a su amor salvífico poder dar esa respuesta de amor incondicional y desinteresado, cuanto ejemplo nos da esta santa y nuestro amado Jesús de  vivir fielmente este amor hacia Él, sabemos que estamos amparados por su gracia divina y que todo lo podemos con la ayuda de la gracia, y sin ella nada somos capaces de hacer porque definitivamente debemos recordar todos los días esto: “Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada”, jóvenes no nos desalentemos si vemos que los frutos de nuestros esfuerzos no se notan, tengamos en cuenta siempre que, unos son los que siembran, otros cosecharán, pero juntos de la mano de Dios hacemos la diferencia.

Referencias

Aciprensa (16 de mayo de2013). No compartir con los pobres es robarles y quitarles la vida, dice el Papa Francisco. Aciprensa. Recuperado de https://www.aciprensa.com/noticias/no-compartir-con-los-pobres-es-robarles-y-quitarles-la-vida-dice-el-papa-francisco-89988

Francisco I (2013) Vigilia de oración con los jóvenes discurso del santo padre francisco. 27 de julio de 2013. Recuperado de http://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/july/documents/papa-francesco_20130727_gmg-veglia-giovani.html

Francisco I (2015) Mensaje del santo padre francisco para la xxxi jornada mundial de la juventud. 15 de agosto del 2015.Obtenido devvvvvvhttp://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/youth/documents/papa-francesco_20150815_messaggio giovani_2016.htmlhttp://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/youth/documents/ apa-francesco_20150815_messaggio-

Francisco I (2020) La vida después de la pandemia. Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana. Recuperado de https://www.arzobispadodelima.org/homilias-recientes/

Norfipc (2020). pensamiento madre Teresa. Recuperado de https://norfipc.com/facebook/frases-pensamientos-madre-teresa-calcuta.html

Profamilia. (2020). Salud sexual y reproductiva. Recuperado de https://profamilia.org.co/coronavirus-covid-19/covid-19-salud-sexual-y-reproductiva/

 

 

 

Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones
Fuente:

Escuela de Líderes Católicos

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