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Creo en el humor de Dios no solo en el amor

El cantautor católico costarricense, Martín Valverde, cumplirá próximamente 40 años de evangelizar a través de la música. Predicador y cantante que se caracteriza por su…

Martín estuvo recientemente en Bogotá en un concierto organizado por la fundación “Tierra de Gracia” y compartió con los asistentes el Evangelio a través de sus canciones, de su guitarra, de sus mensajes.

Nació en san José, Costa Rica, el 19 de enero de 1963. Realizó sus estudios en el colegio Salesiano Don Bosco, donde despertó su amor por los jóvenes, por la fe y el arte, en especial la música. Estudió guitarra en la escuela de guitarra clásica de San José y en el conservatorio de la Universidad de Costa Rica.

Apostolado musical

Martín está radicado con su familia en Guadalajara, México, hace más de 30 años; sus conciertos, su estilo musical y sus canciones son conocidas no solo en América Latina sino también en Estados Unidos y Europa.

En dos ocasiones Valverde ha participado en eventos en el Vaticano: La primera, el 21 de mayo del 2000 en la canonización de los mártires mexicanos, celebrada en la Plaza de San Pedro; y la segunda, el 4 de febrero del 2015 en la Sala Paulo VI, en un concierto ecuménico junto a varios artistas seculares y evangélicos.

Actualmente dirige una empresa de laicos católicos, que fundó en 1991, junto con su esposa, llamada Producciones Dynamis. Aquí se produce, organiza y distribuye sus producciones musicales, eventos y su material por todo el mundo. Trabaja junto a su esposa Lizzy, y sus tres hijos, quienes le colaboran activamente en su productora, con la misión de evangelizar a través de la música. 

Martín Valverde visita frecuentemente nuestro país, invitado por comunidades, diócesis, parroquias o grupos laicales católicos, para realizar conciertos. Ama Colombia y disfruta siempre de un buen café, se siente como en casa.

En cada presentación, canta, habla, enseña, predica, da la Buena Noticia al público de un Dios vivo, presente en su vida, en su familia y, por supuesto, un mensaje de esperanza para creyentes y no creyentes. Es nuestro invitado especial, a continuación:

 

 

 

 

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