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“La santidad es un llamado universal”

16 de noviembre de 2023
“La santidad es un llamado universal”
Imagen:
de referencia - riial.org

Ha insistido el Papa Francisco, al recordar que “los santos son cercanos a nosotros, son miembros de nuestras comunidades, que vivieron una gran caridad en las pequeñas cosas de la vida cotidiana, incluso con sus limitaciones y defectos, siguiendo a Jesús hasta el final”.

Muestra de ello es el creciente “número de beatificaciones y canonizaciones de hombres y mujeres pertenecientes a diversos estados de vida: esposos, célibes, sacerdotes, consagrados y laicos de todas las edades, procedencias y culturas”. En esta línea, subrayó la “llamada universal a la santidad”.

A continuación, destacó 3 aspectos de la santidad: la santidad que une, la santidad familiar y el martirio.

La santidad que une

Para el Santo Padre, la santidad no es sólo “un acontecimiento personal”, sino también comunitario.

 

Explicó que “cuando Dios llama al individuo, es siempre para el bien de todos” y que el encuentro con Jesús tiene “una dimensión comunitaria”.

 

Recordó que esta realidad es expresada de modo particularmente conmovedor por santa Teresa del Niño Jesús, quien en sus escritos “contempla a la humanidad entera como el ‘jardín de Jesús’, cuyo amor abraza a todas sus flores de un modo a la vez inclusivo y exclusivo”.

La santidad familiar

Señaló que la Iglesia nos ofrece en la actualidad muchos ejemplos de este aspecto, como “matrimonios santos, en los que cada cónyuge es instrumento de santificación del otro”.

Citó a los santos Luis y Zelia Martin; a los beatos Luis y María Beltrame Quattrocchi; los venerables Tancredi y Giulia di Barolo y  los venerables Sergio y Domenica Bernardini.

 

“La santidad de los esposos, además de la santidad particular de dos personas distintas, es también santidad común en la conyugalidad: por tanto, multiplicación —y no mera suma— del don personal de cada uno, que se comunica”, explicó.

 

En este sentido, recordó a la familia Ulma, formada por el matrimonio de Jozef, Wiktoria y sus siete hijos, todos ellos mártires y beatificados recientemente en Polonia.

“También ellos nos recuerdan que la santificación es un camino comunitario, que debe hacerse de dos en dos, y no en solitario”, subrayó el Papa Francisco.

La santidad martirial

Por último, remarcó “no hay época que no haya tenido sus mártires, hasta nuestros días”. Citó como ejemplo el caso de Asia Bibi, la cristiana pakistaní símbolo del sufrimiento provocado por la persecución anticristiana.

Puntualizó que es “una mujer que sigue viviendo, y hay muchas, muchas como ella, que dan testimonio de fe y de caridad. Y no olvidemos que nuestro tiempo también tiene muchos mártires”.

Señaló que “a menudo se trata de comunidades enteras que han vivido heroicamente el Evangelio o han ofrecido a Dios la vida de todos sus miembros”.

También recordó los 21 mártires coptos asesinados por el ISIS e introducidos recientemente en el Martirologio Romano que murieron diciendo: “Jesús, Jesús”, en la playa.

A modo de conclusión, el Santo Padre reiteró que todos los caminos de la santidad se dirigen hacia una misma meta, ‘la plenitud del amor”.

Fuente:
ACI Prensa
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