La Arquidiócesis de Bogotá celebró la ordenación de nuevos sacerdotes y diáconos

La Arquidiócesis de Bogotá celebró este sábado 29 de noviembre de 2025 las ordenaciones en la Catedral Primada de Colombia, durante las cuales fueron ordenados cuatro diáconos y cuatro presbíteros. La Eucaristía fue presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio y concelebrada por monseñor Edwin Vanegas, monseñor Alejandro Díaz y monseñor Germán Barbosa, obispos auxiliares de Bogotá. Además, asistieron más de 200 sacerdotes, junto a los familiares de los ordenados y la comunidad en general.
Una memoria de 45 años y un agradecimiento vivo
El cardenal Luis José Rueda Aparicio inició su homilía evocando el canto litúrgico: “Verán los reyes, se pondrán en pie; los príncipes de la tierra se inclinarán… Yo te he elegido”.
A partir de estas palabras, recordó que hace 45 años, también un 29 de noviembre, se ordenaron en la misma Catedral varios sacerdotes bajo la imposición de manos del cardenal Aníbal Muñoz Duque. Mencionó con gratitud a:
Monseñor Sergio Pulido Gutiérrez
Monseñor Alejandro Henao de Brigar
Monseñor Jorge Acevedo Márquez
El padre Isaías Márquez Molina
El padre Jorge Humberto Pacheco Rojas
EL padre Francisco Lizarazo
El arzobispo invitó a la asamblea a preguntarse si dentro de 45 años también se recordaría con gratitud a los ordenados de este día.
En su mensaje, el cardenal Rueda articuló su reflexión en tres puntos:
1. Dar la vida: la belleza del sacerdocio
Explicó que el ministerio ordenado es un don de la misericordia de Dios y que su mayor belleza está en dar la vidasiguiendo a Jesús, Buen Pastor.
2. Conocer al estilo de Jesús
Destacó la necesidad de que el sacerdote se conozca a sí mismo con humildad, conozca a su rebaño desde el corazón y sea compasivo: “Necesitamos sacerdotes compasivos”, afirmó.
3. Cuidar y construir unidad
Pidió vivir la “cultura del cuidado”: cuidar la espiritualidad, la afectividad, el entusiasmo pastoral y la comunión con el pueblo de Dios, evitando los “lobos internos y externos” que destruyen la unidad.
También recordó que el sacerdote está llamado a permanecer incluso en tiempos de prueba, evocando el testimonio de los presbíteros durante la pandemia.
RITOS DE ORDENACIÓN
1. Promesas de los elegidos
Por medio de ellas, manifiestan su voluntad de recibir el ministerio y de ejercerlo según los deseos de Cristo y de la Iglesia bajo la autoridad del Obispo.
2. Letanías de los santos:
Con estas súplicas la Iglesia invoca a Jesucristo y a los santos rogando por los elegidos.
ORDENACIÓN DE DIÁCONOS
La asamblea imploró la gracia de Dios sobre los elegidos.
- Imposición de manos y plegaria de ordenación
El obispo impuso sus manos sobre cada uno, invocando la gracia del Espíritu Santo para la misión diaconal.
2. Vestición
Fueron revestidos con la estola cruzada y la dalmática, signo visible del servicio.
3. Entrega del Evangelio
Recibieron el Evangelio como símbolo de su misión de proclamar la Palabra y servir con caridad.
RITOS DE ORDENACIÓN DE PRESBÍTEROS
Los presbíteros recibieron los ritos propios del segundo grado del orden:
1. Imposición de manos y plegaria de ordenación
Por ellas se confiere a los elegidos el don del Espíritu para su función presbiteral. Juntamente con el Obispo, los presbíteros imponen las manos a los elegidos para significar su recepción en el presbiterio.
2. Vestición
Recibieron los ornamentos propios del sacerdocio.
3. Unción con el santo crisma
Sus manos fueron ungidas para consagrar y santificar al pueblo de Dios.
4. Entrega del pan y del vino
Recibieron los dones eucarísticos, signo de su misión de presidir la Eucaristía.
5. Saludo de paz
El obispo y los presbíteros dieron a los nuevos sacerdotes el abrazo de acogida.
Nuevos diáconos ordenados
Jhon Jairo Hernández Marín – Seminario Redemptoris Mater
Andrés Esteban Méndez Cujabán – Seminario Redemptoris Mater
Juan Camilo Pinto Pumarejo – Seminario Redemptoris Mater
Ricardo Antonio Toro Buitrago – Seminario Redemptoris Mater
Nuevos presbíteros ordenados
Germán Aníbal Tovar Cortés – Seminario Mayor de Bogotá
Juan Nicolás Nieto Gámez – Seminario Redemptoris Mater
Miguel Ángel Gutiérrez Noriega – Seminario Redemptoris Mater
Jimmy Junior Landazuri Sevillano – Misioneros de la Anunciación
El cardenal expresó especial alegría por la ordenación del padre Jimmy Junior Landazuri, proveniente de Tumaco, y destacó la presencia agradecida de la comunidad de los Misioneros de la Anunciación.
Antes de finalizar la eucaristía, el padre Hernán Javier Hernández Ruiz, canciller de la Arquidiócesis de Bogotá, dio lectura al Decreto N.º 812, mediante el cual se oficializaron varios nombramientos pastorales. En primer lugar, se designó como vicarios parroquiales con facultades generales para presenciar matrimonios —en las parroquias a las que han sido asignados y durante el tiempo que permanezcan en sus cargos— a los presbíteros Germán Aníbal Tobar Cortés, para la parroquia San Pedro de Usme (Vicaría Episcopal Territorial de San Pablo), y Jimmy Junior Landazuri Sevillano, para la parroquia Santa Luisa de Marillac (Vicaría Episcopal de Santa Isabel de Hungría).
Asimismo, el padre Miguel Ángel Gutiérrez Noriega como moderador in solidum de las parroquias Nuestra Señora de Chiquinquirá (Quetame) y Madre de la Viña de la Misericordia (Puente Quetame), en la Vicaría Episcopal Territorial de San José; y el padre Juan Nicolás Nieto Gámes para el trabajo pastoral en el proyecto parroquial San Carlos Acutis, de la Vicaría Episcopal Territorial de San Pedro.
También se oficializó la adscripción de los nuevos diáconos: John Jairo Hernández Marín a la parroquia San Mateo (Vicaría Episcopal Territorial de Cristo Sacerdote); Ricardo Antonio Toro a la parroquia Santa María del Camino (Vicaría Episcopal Territorial de San Pedro); Andrés Esteban Méndez Cujabán al Seminario Arquidiocesano Redemptoris Mater; y Juan Camilo Pinto Pumarejo al Seminario Conciliar de Bogotá.
El decreto fue suscrito en Bogotá el 28 de noviembre de 2025 por Luis José Cardenal Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, y por el padre Hernán Javier Hernández Ruiz, canciller.
Un llamado final: caminar en comunión
El arzobispo concluyó confiando a los nuevos ministros a la Virgen María, Madre del Buen Pastor, y pidió que vivan el sacerdocio con humildad, oración, cercanía al pueblo y fidelidad:
“Cuiden su ministerio. Déjense ayudar. No se encierren. Caminen con el pueblo de Dios”.
La celebración terminó entre cantos de acción de gracias, aplausos y el compromiso renovado de toda la Iglesia arquidiocesana.
Homilía completa:
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