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La pedagogía de Jesús

13 de Mayo 2016
 Rubén Darío Hernández Perdomo -Capellán General del SEAB
La pedagogía de Jesús

Se puede mirar la pedagogía desde muchos enfoques, aquí la vamos a mirar desde el enfoque de algunos maestros a los que se les ha comenzado a hacer talleres para que identifiquen tres modos o formas de pedagogía; 

la pedagogía recibida o heredada en su proceso de formación académica, la pedagogía que están implementado en sus colegios y  la comprensión que empiezan a tener de la pedagogía de  partir de un texto corto de  M. Peresson. Estos maestros  hacen parte del Sistema Educativo de la Arquidiócesis de Bogotá (SEAB).

Lo recibido

La pedagogía recibida la llaman habitualmente  “tradicional y conductista”. Entre los rasgos positivos reconocen que esta pedagogía:

Le brinda gran  valor a la familia funcional. La presencia de ambos padres contribuyó  a su  mejor desarrollo afectivo y a una mayor estabilidad. Se sienten afortunados por haber contado con una mamá en casa. La familia aportó significativamente  en su proceso de formación como personas sanas y serviciales.

El valor de  la norma y de la moral  como parámetros a seguir. Contaron con lineamientos que les permitían rutas claras sobre lo bueno y lo malo.

La religión como un factor de filtro y purificación frente a las propuestas pecaminosas  del mundo. Señalan  que la religión le ha  evitado  caer en el relativismo moral y les ha dado capacidad de tolerancia  y superación  frente a los problemas que han tenido que afrontar.

La importancia de la memoria como un factor que ayuda a retener la información y a ser capaz de dar razón de lo aprendido creando relaciones entre el conocimiento acumulado o retenido y el nuevo conocimiento.

La disciplina como ejercicio para formar la voluntad y escuela en la responsabilidad.

Pero de igual manera ven que en este tipo de educación había factores que les produjeron dolores y por lo mismo los consideran negativos,

Ser sancionados con  castigo físico lo cual generó miedos y distancia frente a las figuras de autoridad como padres y maestros.

La ley sin consideración a las situaciones particulares. La norma tajante que no forma sino deforma porque desconoce las circunstancias y va contra la persona.

El  maestro  legalista con una tendencia clara a la sanción de los alumnos y muy poco dado a la escucha.

El conocimiento memorístico y poco crítico, lo importante era repetir casi literalmente lo que había dicho el maestro. “Había que pensar igual que el maestro para pasar”.

El estudiante no tenía voz, se le educaba más para la escucha y la obediencia que para la iniciativa y creatividad. Al estudiante con posturas críticas o distintas a las del profesor se le debía sancionar.

La memoria es el factor más importante del aprendizaje. El estudiante más inteligente es el que repite mejor los datos y conocimientos brindados por el maestro.

Sobresale que los maestros que tienen más de 50 años ven el aporte de la pedagogía tradicional o conductista y miran con nostalgia que vaya desapareciendo. Su formación académica inicial y media  se enmarca entre 1960 -1980 y su pregrado lo adquirieron entre  las décadas de 1980 -1990. Un buen porcentaje  maestros de menos de 40 años y con menor ejercicio docente que recibieron la educación tradicional o conductista la valoraron más negativamente y su tendencia es de mayor rechazo y sanción, les fue más difícil encontrarle los elementos positivos.

Lo implementado

Sobre la pedagogía que están implementando en sus clases la mayoría se reconocen herederos del constructivismo al cual le encuentran más  rasgos positivos que negativos, entre los positivos sobresalen,

Una mirada más positiva sobre el estudiante. Se le acepta como una persona dotada de inteligencia y conocimientos propios.

Le dan un alto valor  al trabajo en equipo o en comunidad de aprendizaje. Creen que a partir de éste  se les está posibilitando a los estudiantes  un compartir el conocimiento, de ser más cooperativos, de adquirir el saber  de manera más horizontal.

Ven que su rol  en la conducta  y disciplinario no es castigar al estudiante sino ayudarle a interiorizar la norma y acomodarse a ella a favor del bien común.

Consideran que  importante   conocer al estudiante y  su entorno ara buscar el método que mejor les permita adaptar su clase para que el conocimiento llegue.

Ven que es importante que también el estudiante reconozca  su  ambiente y entorno para que l relacione con el saber que está adquiriendo.

Han incorporado el juego y el uso de materiales didácticos.

Entre los rasgos negativos están:

Se ha descuidado la memoria como un factor clave para el aprendizaje, todo se olvida con suma facilidad.

La familia no contribuye a la estabilidad de los estudiantes. Hay alto número de estudiantes de padres separados y laboralmente activos  por lo cual están  menos atentos al desarrollo de sus hijos.

Las normas y las figuras de autoridad   no son claras lo que ocasiona un relativismo en los comportamientos y una falta de respeto a las figuras de autoridad.

La dispersión de la atención y la indisciplina  no permiten  empezar a tiempo la clase. Se emplea mucho tiempo en lograr un ambiente propicio para la clase.

La religión no es tan importante en la vida cotidiana, se la relega a la esfera familiar  y la identifican más con aspectos relacionados con el culto y la celebración que con  la vida corriente.

Hay grandes vacíos afectivos tanto de los estudiantes como de las nuevas generaciones de maestros por lo cual hay un alto deseo de reconocimiento, de llamar la atención, de la búsqueda de afecto.

Llama la atención que se ha ganado en el reconocimiento del otro, sobretodo de parte de los maestros hacia los estudiantes, se les valora más y la cultura de protección de los derechos de la infancia y adolescencia hace que prácticamente haya desaparecido el castigo físico. El trabajo en grupos o en comunidades hace que el dictado y el cuaderno tengan menor importancia y el maestro deba prever más tareas de orden comunitario. La familia aparece como una gran debilidad al igual que la pérdida de respeto a las instituciones y a las figuras tradicionales de autoridad. La religión pierde importancia.

La pedagogía de Jesús

Entre sus comprensiones de la  pedagogía de Jesús  hay dos  rasgos  sobresalen:    cercanía y amor.  Ven que Jesús se hizo  cercano y compañero de camino de muchos y que este rasgo es el que le permitió mayor autoridad e influencia.  En teología a la cercanía se la llama más frecuentemente “encarnación”. Con este vocablo se afirma  que Jesús se hizo hombre, y como tal, pasó por uno de tantos viviendo la mayor parte de su vida. Es su actitud de cercanía la que  le permitió a sus contemporáneos captarlo como uno de los suyos.

Hacerse cercano para Jesús es hacerse prójimo, es velar a favor del otro, es querer  ayudar a solucionar las necesidades del otro. Para ser prójimo no hay que ser de la misma raza o credo,  ser de la misma procedencia o tener el mismo nivel de educación;  se trata es de  querer hacerse prójimo, es tener la intención explícita de buscar el bien del otro.  Si los maestros del SEAB  ven tan positivamente este rasgo  surge aquí un valor  muy  importante que tendría que ser explotado para mejorar las relaciones con sus estudiantes, y en general, con los demás.

La cercanía a nivel humano es un rasgo que genera empatía y confianza posibilitando mejor clima de diálogo y de respuesta sincera. En un trabajo investigativo  realizado a coordinadores académicos del SEAB  en el 2015 ellos señalaron que uno de los factores que a unos les  ha influenciado a mantenerse  al servicio de  los colegios parroquiales, aún con salarios no deseables,   es la cercanía de sus rectores  y el ambiente de confianza que se les ha brindado, por el contrario la falta de respaldo o el autoritarismo o desautorización es factor de renuncia. Optar por la  cercanía desde lo humano es optar por un rasgo de la pedagogía de Jesús que crea un nuevo modo de relación al proponer no solo verse como iguales sino que invita desde Jesús a un paso más profundo, hacerse cercano al que está caído.

Lo contrario a la cercanía es la distancia y  como tal ésta es una de las características de la educación autoritaria. En este tipo de educación el maestro  no se quiere ver involucrado con los estudiantes como tampoco el rector con los maestros.  En el autoritarismo prima la ley por la ley, el Manual de Convivencia en frío, la acumulación de las faltas, el reglamento de trabajo,  los cánones del contrato de trabajo. El autoritarismo  evita el compromiso en lo humano  y   huye hacia  rigidez y la norma, que de por sí  son incapaces de crear relaciones.

Cuando la cercanía se da, se  crea un mejor clima de relaciones, un mejor ambiente  más transparente y auténtico que les permite más fácilmente a las personas mostrarse como son.

M. Peresson en La pedagogía de Jesús señala:

La libertad con que enseña Jesús significa libertad y autonomía frente  a la ley y tradiciones porque no las considera absolutas. Jesús enseña con autoridad porque mientras los escribas y fariseos buscan los privilegios y los primeros puestos, Jesús actúa y enseña a sus discípulos a actuar en espíritu de servicio.

Leyendo a Peresson y a los maestros se encuentra un común denominador, la importancia de la primacía de la persona sobre la ley y el reclamo de una mayor cercanía de las autoridades a los maestros. La vía de la cercanía es  una vía de evangelización que reclama implementación. 

Fuente: Rubén Darío Hernández Perdomo- Capellán General del SEAB- Imagen: Wordpress

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