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Adviento, para reconocer la presencia de Dios actuante en nuestras vidas

“Toda nuestra vida tiene que ser acción de gracias al Señor”: cardenal Rubén Salazar Gómez

07 de Diciembre 2015
Adviento, para reconocer la presencia de Dios actuante en nuestras vidas

Al finalizar el año, el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá, invita a los presbíteros mayores de edad a darle gracias al Señor por todo lo que han recibido de su amor misericordioso a lo largo del año que termina y celebrar con ellos la Navidad, la venida del Señor.

Así mismo, a recordar a las personas queridas que han partido a la Eternidad y están en la Casa del Padre, como doña Conchita, la mamá de Monseñor Carlos López y los presbíteros Alfonso Rincón, Manuel Ricaurte, Manuel Monsalve, Enrique Castillo y Tito Martínez con una Eucaristía, el pasado miércoles 2 de diciembre.

Su Eminencia, en la homilía explicó que “el tiempo de Adviento es un tiempo en el cual la Iglesia nos invita a tomar conciencia de una realidad que está siempre presente en nuestras vidas, que es la realidad de la presencia del Señor, Adviento es advenimiento, llegada, venida, que sucedió de mil maneras en el antiguo testamento, a plenitud con la Encarnación de Cristo nuestro Señor, con su ministerio de muerte y resurrección”.  Reflexionó sobre la Presencia de Dios, que tenemos que descubrir, reconocer cómo está presente siempre en lo que acontece y no ignorar su acción entre nosotros.

Expresó que el Adviento es un tiempo para tomar conciencia: “vigilen, oren, deseen la presencia salvadora del Señor, una presencia que tiene su fundamento sólido en el pasado y que es una presencia hoy real, actuante en nuestras vidas”.

El arzobispo de Bogotá, moneñor Salazar Gómez, se refirió al Evangelio diciendo que “se unen varios aspectos de esa presencia que me parecen hermosos y consoladores, la primera parte del Evangelio:  La muchedumbre le trae enfermos con todo tipo de enfermedad… y el Señor misericordiosamente los va curando, sanando.  Hay un primer aspecto clave de la presencia del Señor en nuestras vidas, el efecto sanador, curador, permanentemente enderezándonos, poniéndonos en pie, curando nuestras incapacidades, nuestra ceguera, nuestra sordera, nuestra invalidez porque nos está permanentemente dando su luz y su fuerza; Él nos sana, que todos los días nos sintamos sanados por el Señor, sanados profundamente por Él, sanados de la raíz de todos los males que es el pecado”,  invitó a los sacerdotes a reconocer cómo por medio de la presencia salvadora de Dios, todos somos perdonados, curados y sanados.

Y continuó, “Esa primera acción de la presencia de Dios en nuestra vida se fortalece y mantiene gracias a la segunda acción que nos sostiene al alimentarnos de su presencia en la Eucaristía” por lo que explicó que el relato de la multiplicación de los panes va ligado a la celebración eucarística, en la cual se nos presenta el Señor que nos alimenta de una manera especial “con su Palabra y el memorial de su muerte y resurrección, que es comunión con su cuerpo y con su sangre.  Nos sana, nos alimenta porque nos ama, porque tiene misericordia y está presente en nuestras vidas”.

Finalmente, el cardenal Rubén Salazar, hizo un llamado a agradecer aún en medio de la adversidad y a pedirle a Dios para que siga presente, actuando a través de la Iglesia:

“Esa conciencia de la presencia de Dios, tiene que convertirse en nosotros en acción de gracias, toda nuestra vida tiene que ser acción de gracias al Señor, acción de gracias en medio de las dificultades, en medio de los problemas, de las limitaciones, acción de gracias porque el está con nosotros, el nos sana, nos alimenta, nos ama y petición permanente para que el continúe através de la Iglesia sanando, alimentando, amando, teniendo misericordia. Pidamos al señor entonces que durante este Adviento podamos abrir más claramente nuestros ojos por acción de su gracia misericordiosa para poderlo experimentar en nuestras vidas y ser testimonio de su Amor”. 

Escuche a continuación la homilía completa

Fuente: Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones, OAC-Bogotá

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