Formación

El Pueblo de Dios necesita ser formado y necesitan que se les incentive a la espiritualidad como medio para acercarse a Jesucristo por lo cual, éste es el espacio propicio para ello.

El niño que nacerá dará a conocer el rostro de la misericordia

16 de Diciembre 2018
El niño que nacerá dará a conocer el rostro de la misericordia

Niño del cielo, que en el vientre de María dejas entrever tu presencia en el mundo, no tardes en venir, pues, al mirarte, descubriremos el rostro de Dios, lleno de misericordia y de amor por la humanidad.

Iniciamos la novena de Navidad que congrega especialmente a familias, vecinos y creyentes en torno al pesebre de Belén en la meditación del nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios. De la gruta de Belén brota la sabiduría capaz de transformar la humanidad, por Aquél que nacerá de una joven de Nazaret. Contemplando este misterio de vida divina, reflexionemos acerca de la Misericordia y de la Paz que traerá el Niño de Belén, para que la Navidad llegue a ser la experiencia cristiana del amor y de la bondad, que Dios Padre quiere que vivamos por medio del Mesías esperado.

Los profetas anuncian la venida del Mesías, del hijo de David. Un gran misterio llenará la tierra, pues el Niño que nacerá revelará la gran misericordia que Dios tiene a favor de la humanidad. Su misericordia se verá en la persona del Hijo de Dios, en sus palabras y acciones. El Hijo de Dios se hará visible para que nosotros, mirándole, reconozcamos que la misericordia de Dios es consecuencia del amor que Él nos tiene. Nos ama porque es misericordioso y es misericordioso con nosotros porque nos ama. Su misericordia está dada para que la experimentemos en nuestra vida y para que la vivamos entre nosotros, por lo que debemos aprender del Hijo de Dios para amar al prójimo practicando la misericordia. 

Escribe el Papa Francisco: “Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, «rico en misericordia», después de haber revelado su nombre a Moisés como «Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad» no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la «plenitud del tiempo», cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre. Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios."

En la Arquidiócesis de Bogotá existe un anhelo: que quienes vivimos en la ciudad y en los pueblos reflejemos en nuestros rostros, con mayor claridad, la misericordia de Dios. Y lo haremos cuando nuestros ojos vean lo bueno antes que lo malo y se compadezcan especialmente de los más necesitados; cuando nuestra mirada comunique alegría y ternura; cuando nuestra boca proclame palabras de acogida, de comprensión y de esperanza.

Levantemos la mirada al cielo, y pidamos a Dios Padre que, al venir su Hijo al mundo, seamos testigos de su misericordia para ser misericordiosos con los demás. Que en familia y entre vecinos crezca la misericordia de unos por otros para que el mundo crea que somos hijos de Dios y discípulos de su Hijo.

Señor, esperamos tu venida. Muéstranos el rostro de la misericordia de Dios. Haz que se refleje y se grabe en nosotros para ser misericordiosos como Tú. Amén.

Compartamos: ¿Qué personas de entre nosotros revelan misericordia, en su rostro y con su manera de ser?

NUEVO RUMBO es el nombre de la segunda etapa del plan de evangelización, que busca llevarnos a ser testigos de Jesucristo en laArquidiócesis de Bogotá.

 

Comentarios

[[ comment.author.username ]] dice:

[[ comment.publication_date ]]
No hay comentarios recientes
« Volver a Formación

Desarrollo San Pablo Multimedia