Liturgia Dominical (Reflexión Dominical)

Se brinda el espacio para que podamos por el medio escrito hacer un acercamiento a lo que quiere decir la Palabra de Dios cada Domingo a su pueblo.

LITURGIA Noviembre 11
Tener a Dios como único bien

09 de Noviembre 2018
 Padre Tadeo Albarracín
LITURGIA Noviembre 11 Tener a Dios como único bien

Nos acercamos a la terminación del año litúrgico y con ella al final de la lectura de la predicación de Jesús en el relato del evangelio según San Marcos; el episodio de la viuda pobre concluye una serie de discusiones de Jesús en el atrio del Templo, en Jerusalén, y es su última enseñanza antes del discurso sobre el final del tiempo.

El evangelio de la misa de este domingo (Marcos 12, 38-44) tiene dos partes, en la primera Jesús advierte sobre la falsa piedad y en la segunda nos encontramos ante el contraste entre la limosna de unos ricos y la ofrenda de una viuda pobre. La denuncia sobre la falsa piedad pone en evidencia la manera de comportarse de los escribas o maestros de la Ley, a ellos les gusta ser reconocidos y venerados por los demás y se creen con derechos sobre los otros.

Jesús señala cuatro actitudes engañosas de los escribas: en primer término, el traje que emplean en el culto lo han vuelto su vestimenta de calle, «les encanta pasearse con amplio ropaje», con este uso buscan diferenciarse de los demás; segundo, de esta diferenciación esperan que los demás los reconozcan y los saluden, «que les hagan reverencias en las plazas». En tercer lugar, pretenden los primeros asientos, «el sitio de preferencia», en la sinagoga; y cuarto, quieren ocupar los sitios de honor en las comidas.

Luego de estas descripciones, Jesús pasa a explicar la causa de este comportamiento: ellos, en el fondo, buscan acreditarse como personas piadosas para hacerse a beneficios económicos aprovechándose de los bienes de las viudas; sin embargo, su religiosidad es solo apariencia y por ello cubren su vaciedad con largos rezos. Sobre quienes así obran, esto es, ostentando una religiosidad para beneficiarse personalmente, vendrá un castigo más severo.

A diferencia de los sacerdotes de aquel tiempo, en donde la función sacerdotal es herencia de familia, los escribas son personas que optan por dedicarse al estudio de las Escrituras, pero, al menos los que Jesús critica aquí, su acercamiento a los textos sagrados no lo hacen tanto por hacer más comprensible la palabra de Dios sino como medio de subsistencia. Es necesario oír con atención estas llamadas de Jesús a los ministros en nuestro tiempo.

La segunda parte del evangelio de la misa de hoy presenta el contraste entre las donaciones de los ricos y la ofrenda de una viuda pobre. Como en la primera parte del texto, Jesús hace una constatación y luego nos deja su interpretación del hecho. El relato principia por referirnos que Jesús observaba cómo la gente iba echando dinero en la alcancía del templo; de esta observación repara en el contrate entre muchos ricos que echaban mucho y una viuda pobre que echó dos moneditas.

El evangelista pone delante de nosotros dos medidas: ‘grandes limosnas’ y ‘dos moneditas’. A continuación sigue la interpretación que hace Jesús sobre las dos medidas. El Maestro, en cuanto profeta, nos lleva a fijarnos en el valor de la ofrenda de la viuda pobre, evidentemente el valor de la ofrenda de la viuda es mayor que el de las otras personas; Jesús invierte los criterios de nuestras valoraciones para llevarnos a apreciar más que la ‘cantidad’, la ‘procedencia’.

¿De dónde procede la limosna? En el caso de los ricos, su limosna viene de lo que les sobra; en el caso de la viuda, su caridad proviene de su pobreza. Esta constatación nos revela algo más profundo: la mujer da todo para vivir: ‘dar todo’ es quedarse sin seguridades, ‘vivir’ es tener a Dios como el único bien.

Esta viuda representa el ideal del Evangelio y nos está recordando la invitación al rico que leímos hace unos domingos: Deja todo, luego ven y sígueme.

Con esta interpretación sobre el comportamiento de la viuda Jesús termina su enseñanza antes del discurso sobre el fin de tiempo, este último episodio nos vuelve a recordar la insistencia del

Maestro: es preciso dejarlo todo para tener la auténtica vida, la que Dios quiere para el ser humano.

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